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Cuando fue rescatado gritaba; “Mátenme por favor, no saben lo que hice”

Esta parece que fuera una historia de una película, pero es de la vida real, Javier es un niño de solo 8 años de edad, a su corta vida paso por uno de los peores momentos que cualquier persona podría pasar, su experiencia lo dejo marcado de por vida.

El niño se encontraba jugando en el patio de su casa junto con su hermanita de 6 años, sus juegos se vieron interrumpido por la presencia en el hogar de dos personas extrañas, quienes ingresaron sin que su mamá se diera cuenta, fueron raptados y llevados a un cuarto sin ventilación y sometidos a maltratos físicos.

En el lugar en donde fueron llevados, se encontraban otros 5 niños más, los raptores se dedicaban a la venta ilegal de órganos humanos en el mercado negro, día a día fueron golpeados, maltratados y abusados en diferentes ocasiones, los órganos de estos niños eran extraídos de sus cuerpos al punto que terminaban muriendo, ni uno solo salio con vida de ese lugar. nino Javier logro escuchar a través de la puerta del cuarto que estas personas hablaban que era el turno de usar a la única niña del grupo, un niño enfermo en un hospital necesitaba unas corneas, pensaban en sacarles los ojos para entregárselos y vendérselos a la familia del niño hospitalizado.

El niño que tan solo tiene 8 añitos no sabía qué hacer para poder ayudar en algo a su hermanita, lleno de dolor y con el corazón destrozado tomo la decisión más dolorosa de acabar con su vida para que no pasara por tal sufrimiento, sin que se dieran cuenta tomo el arma de uno de los secuestradores la abrazo en sus brazos y le disparo, con llantos en sus ojo intento dispararle a uno de los secuestradores, pero no consiguió cometer su intención.

La pareja de secuestradores tomaron la decisión de dejarlo con vida para que cuando apareciera un nuevo cliente pudieran vender sus órganos.

Los vecinos del sector se quejaron ante las autoridades por los malos olores que salían de la vivienda en donde se encontraban los niños, encontraron a tres niños con vida entre ellos Javier y 14 esqueletos de niños entre los 5 y 10 años de edad. Javier cuando vio a la policía, confeso lo que hizo con su hermana y les gritaba desesperado  “Mátenme, no saben lo que hice” estas fueron las palabras de un niño quien para evitarle el sufrimiento a su hermana, acabo con su vida.

El par de monstruos  fueron capturados, finalmente los niños que encontraron con vida fueron entregados a sus padres, Javier fue sometido a terapias psicologías para que se recuperara del trauma por el que paso.

Recomendación Los niños son presas fáciles para los delincuentes, si usted observa algún movimiento extraño no dude en hacer inmediatamente la denuncia a las autoridades para que tomen control de la situación. Por: Osvaldo Amarís Angulo